13 de Abril
Llega el momento de las despedidas, de dormir tras el insomnio, de recibir bofetadas.
Si escribo de nuevo un blog, y ya es el tercero en dos años, se debe a que preferí exorcizar mis demonios contando con palabras lo que sentía, que ver de nuevo en la distancia estrellarse todas las cometas que se me escaparon de las manos. Más simple que todo eso, hay pensamientos que si no los escribo me terminan. La verdad, poco me importa si nadie lee estas frases, si solo cuatro o cinco personas deciden compartir conmigo pensamientos y vida. Quizás debería seguir solo escribiendo mensajes sin botella, buscar la sonrisa. Aun así
nada importa,
sólo,
aprendí que la basura no se baja sola.
También que me cansé de la ciudad, también que hacia frío cuando no debía, también que perdí una amiga, y eso me hizo de nuevo querer escribir sobre la verdadera vida, la que observaba desde mi planeta, como una mala copia de Principito. Ella se fue, y aquellos espíritus se llenaron de montañas, las distancias se multiplicaron, se alejaron aun más los horizontes y mis barcos quedaron varados en medio de un desierto-océano.
Pero después vendrá Finlandia, con su frío y su nieve, con su erasmus, sus fronteras y sus acentos, y esa será otra historia, ¿quién sabe? Quizás otro blog, y otras muecas en vuestras caras al ver esa banderita levantada en vuestra bandeja de entrada, Mensaje nuevo, José Bizarro.
Ahora escribo como el que levanta la sabana de un fantasma, sin saber que va a encontrar, porque la vida esta echa para escribirla deprisa, besar deprisa, soñar deprisa, llegar rápido. Corremos, aunque tengo la seguridad de que todos los hacemos hacia el lugar equivocado. Al menos quedan los recuerdos, dirían los más sensatos. Cada cara, cada sonrisa, cada cuerpo geométricamente creado para encajar como un puzzle con el mío. Y así, a base de recuerdos también supe arrancar de mi interior las malas hierbas y los lagos que se formaron de llorar hacia dentro, y no hacia fuera como debía haber hecho durante todos estos años donde me ahorré lagrimas y puñetazos.
Escribo de noche, de madrugada, como un búho. Así de esta manera, melodramáticamente eterna, consigo exprimir el zumo de las sombras y encontrar en aquella luna que me da la espalda, todas las palabras. Más no se puede pedir para un aspirante, un novato, que se sienta a contar sus historias en el primer escalón de una escalera. Escritor, porque escribo, igual que es soñador el que sueña.
Sin más, digo adiós, a sabiendas que la ciudad espera, que el sueño aprieta y que mañana nos levantaremos para buscar en otro amigo, las sonrisas del anterior, en otros labios, los motivos de nuestra existencia, en otro blog, la frase que nunca escribí.
Pero esto no es un blog, es una isla desierta.
Esto post me ha puesto de cara seria y de cara feliz.
ResponderEliminarY es aqui que siento que te encontro de nuevo. Donde te expones sin miedos. Eres tu.
Un abrazo de tu siempre siempre amiga :)
MMMMM...
ResponderEliminarMe gusta saber que no dejas de beber...
Bueh, que decir... que eres paranóico lo sabemos todos... no es nada nuevo... te lo he dicho todas las veces que te he visto... pero esta isla desierta es una buena válvula de escape... antes de ir a Finlandia... te falta mucho tiempo... pero el tiempo vuela... aprovéchalo... que te garúe finito... ;-)
Està lluviendo y tus palabras estan en sintonia con el tiempo.
ResponderEliminarSiempre pienso a cuando todo se acabarà y de este periodo de mi vida ja puedo ver la fecha de caducidad, no se si es un bien o un mal.
Sincero, directo. Ya sabes que siempre me han gustado tus escritos y relatos, xo especialmente éste me ha sorprendido gratamente al ver la sencillez y sinceridad.
ResponderEliminar(Y no seas tan modesto, que sabes que más de tres personas te leemos!!)
Hola Chemita! Quería enviarte algunos colores de mis acuarelas para que pintes tu primavera y seas feliz por cualquier lugar, con quien sea y que te contagies de las sonrisas escondidas de las personas que te rodean por Madrid...muacks!!
ResponderEliminar